lunes, 2 de abril de 2012

LAS TICs EN EL PROCESO EDUCATIVO - AULAS VIRTUALES

La Sociedad actual se caracteriza por el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) exigiendo a los ciudadanos una serie de competencias personales, sociales y profesionales para afrontar los cambios que imponen en todos los ámbitos los avances de la Ciencia y la nueva "economía global" (Trujillo y Otros, 2009).

Nos encontramos ante una nueva cultura que conlleva cambios en las formas de ver y entender el mundo, que ofrece nuevos sistemas de comunicación interpersonal de alcance universal, que proporciona medios para realizar nuestro trabajo en cualquier lugar, y que presenta nuevos valores y normas de comportamiento. En este sentido, la escuela ha pasado en poco tiempo de ser un espacio eminentemente mono cultural a ser un contexto multicultural que demanda la integración plena de las TICs como herramientas claves para el desarrollo de un aprendizaje significativo y relevante. 

En efecto, hoy en día dar la espalda a la “globalidad” y encerrarse en la “localidad” impide que las personas desarrollen las competencias requeridas para una adecuada inserción laboral, lo que augura exclusiones y frustraciones difíciles de eludir. Ello nos lleva a plantearnos la necesidad de que nuestros estudiantes estén en permanente ejercitación de aquellas destrezas y habilidades que les permitan desarrollar la capacidad de insertarse con éxito en una sociedad emprendedora y de aprendizaje permanente.

Así, la formación que le damos a nuestros estudiantes en el sentido de aproximarse de manera eficiente a las nuevas tecnologías no tiene tanto que ver con ayudarlos a adquirir conocimientos generales de cómo usar la tecnología, sino que, fundamentalmente de cuáles son las implicancias de estas formas de comunicación en los procesos de enseñanza/aprendizaje. Las aulas virtuales (la educación en línea) a través de las redes informáticas, son una forma emergente de proporcionar conocimientos y habilidades al estudiantado, los medios multicrónicos de comunicación mediada por computador proporcionan la flexibilidad temporal necesaria requerida por los distintos ritmos de aprendizaje de nuestros estudiantes (pudiendo ser más rápido o más lento, pues la red puede ayudar tanto a reforzar contenidos ya vistos en clases, como a adelantar otros que se estudiarán con posterioridad).

De esta manera, el aprendizaje académico sale de las aulas logrando penetrar los hogares, aportando una multiplicidad de informaciones paralelas que pueden complementar el trabajo de los estudiantes (lecciones, guías de trabajo, simuladores, lecturas, bibliotecas y museos virtuales, foros, comunicación con docentes y pares, evaluaciones en línea y, tal vez un elemento importantísimo poco mencionado: una atención más directa y personalizada, que puede ser inmediata o diferida).

Como dice un estudio de Jorge Ruiz Valdés, de la Universidad de Valparaíso, la Educación virtual es una oportunidad de creatividad tanto para los docentes, como para las instituciones educativas. Hay que reconocer que el entorno virtual es un espacio distinto al que es preciso adaptarse, sin olvidar que en él no sólo convive la información de diversas calidades, sino que convergen allí, la interacción y el entretenimiento. Si esto hoy en día es verdad incluso para estudios de pregrado o postgrado, cómo no va a serlo para estudiantes de formación básica que tienen, todavía, una permanente guía cara a cara de sus docentes en las instituciones educativas.

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